“La seguridad de los pueblos a mi mando, es el más sagrado de los deberes”. José de San Martin

En días pasados platicando con amigos, nos preguntamos cual era la ruta más corta para llegar a nuestro destino, sin embargo el ímpetu de nuestra acción se vio opacada con las dudas, si no asaltarían las mismas o bien tendríamos algún inconveniente para llegar a nuestro destino.

En los últimos meses hemos sido testigos del aumento de la delincuencia en nuestro estado, el que antes proclamábamos como seguro, presumiendo que no éramos testigos de hechos violentos o de crimen organizado.

Sin embargo a comienzos del 2017 los crímenes han ido en aumento, siendo una preocupación del gobierno y la ciudadanía construir estrategias que permitan recuperar el ambiente de supuesta paz en el que se encontraba nuestro estado.

A raíz del aumento de la inseguridad, los funcionarios de los altos niveles se están echando la bolita de lo que sucede, buscando culpables (huachicoleros y el nuevo sistema penal), pidiendo prestamos con la justificación de la creación de estrategias integrales, en resumidas cuentas acciones que velen por la seguridad de los poblanos.

La seguridad ciudadana o la seguridad pública la podemos definir como la acción del estado y la ciudadanía para conservar el orden público, a través de leyes o acciones concretas. Sin embargo la crisis de seguridad, es actualmente un acto político, una demanda ciudadana recurrente en el espacio electoral.

Por tal motivo, los invito queridos lectores no detenernos solo a la petición, sino a la unidad. El 2018 está cerca y con la promesa de un México mejor, sin embargo las cifras no mienten, desde el 2010 a la fecha la inseguridad ha aumentado un 38.8% en robos con violencia, en el robo de vehículos las cifras también son alarmantes, en lo que va del año se registra un total de 5 mil 689 atracos.

La unidad como ciudadanos y el conocer nuestros derechos, son las armas que nos pueden ayudar a enfrentar los retos que vienen para nuestro bello país y estado y a seguir luchando contra el sentimiento de inseguridad que empapa nuestra piel.