Cada día en las redes sociales hay noticias sobre la desaparición de mujeres que, en la mayoría de los casos termina en la muerte de alguna de ellas.

Por cada caso de asesinato de una mujer, hay una serie de comentarios en las mismas redes que culpando a la víctima por lo sucedido.

Pareciera que mientras más esfuerzos hacen las organizaciones de la sociedad civil y algunas instituciones de gobierno por desnaturalizar la violencia contra las mujeres, ésta ha ido incrementándose, como si el hecho de decir “esto no es normal”, “ni una más”, fuera una justificación para que los agresores reaccionen con más violencia.

Hay grupos sociales que piden se declare la alerta de género en el Estado de Puebla, otro grupo (el empresarial al parecer) dice que esta declaratoria impactaría en la actividad turística (me pregunto si el hecho de que aparezcan mujeres muertas la reactiva), otro grupos, dicen que es una bandera política, otros, hacen oídos sordos, se justifican, rehúyen el tema.

Lo cierto es, que sin alerta o con ella, todas y todos debemos hacernos responsables, desde nuestras trincheras, educando a nuestros hijos e hijas en el respeto y la tolerancia, vigilando que el quehacer de las autoridades se haga en estricto apego a la Ley y en el respeto a los derechos humanos de las mujeres.

Como personas servidoras públicas, dejar de buscar “buenos pretextos” y poniéndose a trabajar en la prevención, atención y sanción de la violencia contra las mujeres (por si no se acuerdan, hay leyes que les obligan).

Desde las empresas y el comercio, aportando con medidas de seguridad para sus colaboradoras y/o empleadas, tan simple como poner un foco en la marquesina para que la calle esté iluminada, procurar que los horarios de salida no sean demasiado tarde y si lo son, por lo menos procurar tener la información del transporte público que utilizaron las compañeras o empleadas.

Tenemos que dejar de ver la violencia contra las mujeres como algo normal, tenemos que dejar de culpar a las mujeres por lo que les sucede, ninguna mujer provoca la violencia, quien violenta lo hace con plena consciencia, con la intención de hacer daño, porque siente que puede hacerlo y quedar impune.

Con alerta de género o sin ella, tenemos que actuar, denunciar, reaccionar, hacer saber que nos duele y que no estamos de acuerdo con la violencia.