En mi última colaboración, intenté explicar el concepto de ciudadanía, en esta ocasión hablaré de cómo podemos ejercer nuestra ciudadanía mucho más allá de salir a votar.

• Debemos reconocer que tenemos el DERECHO a la información, nuestros impuestos se invierten en las acciones de gobierno, con ellos se pagan los salarios de las personas servidoras públicas, rentas de inmuebles que sirven de oficinas institucionales, obra pública, programas sociales, etc. ¿Cómo organizas tu dinero? ¿Llevas un control de gastos? Pues resulta que el Gobierno tiene la obligación de comprobar en qué y cómo se invierte el dinero de tus impuestos, y tú tienes el derecho de pedir esa información. Con la vigilancia ciudadana, se obligaría al Gobierno a rendir cuentas con mayor transparencia.

• Así como tenemos el derecho de exigir información, también tenemos el derecho de exponer nuestras necesidades, no me refiero a las individuales, sino más bien aquellas que se convierten en demandas sociales, así es como deben nacer las políticas públicas. Así que como ciudadanía, tenemos la obligación y el derecho de revisar las Políticas Públicas que implementa el Gobierno a fin de corroborar que efectivamente éstas, estén dando respuesta a la necesidad detectada.

• ¿Sabes que cuando una persona ocupa un cargo de representación popular, ésta debe de representar los intereses de la ciudadanía por sobre los intereses del partido que la impulsó o de intereses personales? Las leyes, reformas, acuerdos que se presentan, votan y aprueban o rechazan en las cámaras deben estar dirigidos a mejorar la calidad de vida de la ciudadanía y por lo tanto es tu derecho informarte y en su caso, utilizar los instrumentos jurídicos aplicables para inconformarte o ampararte.

• El ejercicio de la ciudadanía también tiene su parte de corresponsabilidad, no podemos quejarnos- por ejemplo- de la corrupción del gobierno, cuando nos es más fácil dar una mordida que pagar una multa por alguna falta, no podemos quejarnos del desvío de recursos cuando nos inscribimos a programas sociales que no necesitamos, no podemos quejarnos de los malos servicios cuando no pagamos impuestos.

Si queremos un gobierno responsable, debemos hacernos corresponsables.