Después de la publicación del 28 de Junio de 2017, en el Diario Oficial de la Federación, se expone un nuevo modelo de educación con cinco ejes; planteamiento curricular, escuelas al centro del sistema educativo, formación y desarrollo profesional docente, inclusión y equidad, gobernanza del sistemas educativo, donde se busca que los niños y jóvenes desarrollen habilidades con pensamiento crítico y complejo siendo reflexivos y libres de decidir.

Mucho de este proyecto fue asignado a una institución (CIDE), muy lejana de la realidad de educación en México, dejando fuera a grandes instituciones como la UNAM,, UPN, Normales etc, en las que decidieron seguir y readaptar lo más posible a las necesidades de este modelo, que en el particular solo beneficia a unos empobreciendo a muchos.

La necedad de algunos políticos y funcionarios de no revisar a fondo estas políticas absurdas, creyendo que tiene la varita mágica para solucionar este rezago educativo nos lleva a pensar, ¿nuevo modelo educativo?, en que aulas, con que material, con que profesores, ya que es un tema de discusión, el número de alumnos que actualmente toman clase en un salón y rebasan los 30 niños por maestro, careciendo de techos, bancas, y hasta el colmo de gises, una mina de oro para aquellos que solo son maestros de escritorio, pero aquellos maestros dedicados de corazón y que día a día se esfuerzan por sus alumno dejando huella de una instrucción de calidad, no son reconocidos o simplemente los dejan al olvido.

No puedo imaginar un nuevo modelo de educación, con marchas que no tiene fin, en estados como Oaxaca, Veracruz, Guerrero, que solo piden lo que es justo, salarios dignos, material suficiente, capacitación, ya que eso no se tomó en cuenta, permitiendo a muchos el desvió de los recursos para satisfacer a su ego inquebrantable pero olvida el verdadero objetivo de la educación; educación de calidad a bajo costo, como el lema de la UAHM, que día a día se esfuerza por formar profesional con amplio sentido de responsabilidad y lealtad a su patria..

Este modelo solo deja un gran vacío existencial, de verdad nuestros hijos mejoran o están en caída libre sin alguna red de protección. Hay que esperar los resultados o el golpe que nos haga despertar del letargo eterno, mientras tanto cada maestro, directivo, y familiares debemos poner nuestro granito de arena para mejorar las futuras generaciones que heredaran este país, queremos dejarles un México próspero y con un rumbo diferente.