Los ceresos es un tema delicado en política, representan el último eslabón en materia de seguridad pública, sin embargo es el lugar de alojamiento de esa parte olvidada de la sociedad pero que la misma sociedad produce, un medio de control del Estado, por algunos mencionado como las universidades del crimen o los hoteles más caros del mundo, lugar al que llegan y en el que se quedan aquellos desvalidos por falta de influencias o porque no pudieron pagar un buen abogado o simplemente en su mayoría por un indebido proceso.

La estancia en estos lugares de reinserción es un cúmulo de penas tanto para la persona recluida como para la familia de la misma, doble castigo, hoy una nueva realidad ya que las reformas penales y penitenciarias flexibilizan a las autoridades penitenciarias, a las encargadas de cumplir y hacer cumplir la ley, por principio el antes llamado interno, reo, preso, delincuente, deja de llamarse así y ahora es una persona privada de la libertad (ppl) y obliga a toda autoridad a respetar por sobre todas las cosas sus derechos humanos, derecho a una vida en reclusión digna, a tratarlos como seres humanos y a respetarles sus derechos como tal, variantes que en todo momento siempre debieron respetarse ajustándose a un marco de legalidad, y hoy por hoy los órganos supervisores vigilan su cumplimiento para adecuarse y direccionar los objetivos a una verdadera reinserción social, antes llamada readaptación social, objetivos que se lograrán con funcionarios comprometidos con su trabajo, la reforma no es incorrecta, lo inadecuado en la mayoría de los casos es quién o quiénes la aplican.

Tenemos infinidad de temas por comentar, como por ejemplo las mujeres olvidadas en un 99% en reclusión, las entrañas de los centros de Reclusión, Régimen, Autogobierno, Vacío de Autoridad, Extorsión en Reclusión y Vida en Reclusión, son algunos tópicos de los que hablaremos en otro segmento.