Esperando se encuentren bien después del acontecimiento natural de pasado martes 19 de septiembre, los saludo con gusto, alegría y profunda reflexión, después de haber sobrevivido a la tremenda impresión del sismo y sobretodo, de sentir, la fuerza inclemente, despiadada y sin límites de la madre naturaleza en contra de nosotros, simples seres humanos. Les platico que personalmente viví un capítulo de angustia, desesperación y frustración muy especial, que aprecie en lo más profundo de mi ser.

Permítanme comentarles lo siguiente, que precisamente esa fecha, fui invitada por una Escuela Pública, para presenciar de forma personal, la realización, ejecución e implementación de un Protocolo de Protección Civil Educativo referente a : “…Simulacro de Sismo…”, en esencia, se trata de Protocolo de Protección Civil, que se implementa en toda institución educativa y que su objetivo general consiste, en proporcionar a los educandos, el conocimiento de que hacer, como comportarse y hacia dónde dirigirse, en caso de sismo. De esta forma siendo aproximadamente las 11.00 horas a.m., fue realizado el ejercicio de protección civil escolar, al cual, permanecí atenta, observando, escuchando y sobre todo aprendiendo la Cultura de Protección Civil, siendo testigo de cómo los pequeños de edades entre 3 a 5 años, que cursan el grado de preescolar, al sonar un silbatazo, de inmediato se levantan de su lugar, caminando sin gritar, sin correr y sin empujar, se dirigen al patio escolar y se colocan en un determinado lugar, al momento de llegar a este lugar, adoptan la posición fetal, escuchando atentamente las indicaciones de los maestros, de esta forma, cada pequeño realizo de la mejor manera el ejercicio de protección civil con velocidad, interés, actitud y disciplina. Posteriormente, todos los peques de forma alegre, satisfechos y orgullosos, caminaron de regreso a su salón escolar y en su semblante se observaba, la expresión del deber cumplido.

Una vez concluido el Protocolo de Protección Civil, me retire de la institución escolar sensible al tema, por el esfuerzo realizado por los pequeños, sin embargo, continúe con mis actividades programadas y todo marchaba estupendamente hasta las 13:15 horas, cuando comencé a sentir un movimiento oscilatorio verdadero y al mismo tiempo sonó la alerta sísmica y fue entonces, cuando comenzó la fase más fuerte del temblor del pasado martes 19 de septiembre.

Frente a esta realidad de inmediato recordé: “… no corro, no grito, no empujo…”, pero mi discapacidad visual se hizo presente y de inmediato me mostro otra realidad, otro protocolo: “…no veo, no oigo, no me puedo desplazar por mí misma…”, totalmente paralizada emocional, motriz y psicológicamente viví, sufrí y padecí en carne propia, LA FALTA DE UN PROTOCOLO DE PROTECCION CIVIL ESPECIFICO PARA ATENDER A LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD, si, tuve que esperar a que alguien por amabilidad, cortesía o sentido común, me auxiliara, condujera y pudiese ponerse a salvo de riesgos mayores, que pusieran en peligro mi integridad física, ello me genero frustración, enojo, decepción y hasta coraje, por lo que decidí, investigar dentro del tema Protocolos de Protección Civil, la existencia de alguno enfocado a las personas con discapacidad, lamentablemente me di cuenta, que el tema es casi nulo, que existe muy poca información y que solo en el Protocolo de Protección Civil Escolar, existe el concepto de Protección Civil Incluyente en el cual, todo pequeño en edad escolar que posea algún tipo de discapacidad, se le debe encontrar un espacio propio y adecuado de protección civil, para que al momento de un siniestro natural, tenga la igualdad de oportunidad para resguardar su integridad física de manera objetiva y eficazmente.

Después de la amarga y peligrosa experiencia del pasado martes 19 de septiembre, desde este espacio, desde esta tribuna, me permito exhortar a los Sectores Público, Privado y Social, para que dentro de sus Protocolos de Protección Civil, favorezcan, incluyan y consideren el concepto de Protección Civil Incluyente para las personas con Discapacidad, ya que al ser integrado este concepto en sus acciones de protección y seguridad civil, toda persona que padece y sufre algún topo de discapacidad, recibirá la oportunidad de protegerse y reguardar su integridad física, durante la realización de un evento natural tan traumático como lo es, el llamado temblor, sismo o terremoto.

Gracias por tu amable atención y hasta la próxima….suerte.