Indudablemente, las reformas aplicadas en materia de Seguridad Pública poco han servido o más bien de nada, en los rubros tanto de exámenes de control de confianza, como el nuevo sistema de justicia penal, ya existe en caos que vivimos día a día por estas flamantes reformas que no han inhibido el delito, que no han erradicado la corrupción, más bien todo lo contrario se ha incrementado desmesuradamente la inseguridad y la corrupción no ha sido la excepción.

En lo que respecta a los exámenes de control de confianza se han visto mermadas de gran manera las Instituciones de Seguridad Pública es decir les están causando un daño irreversible y es que en dichas dependencias desde la aplicación de los exámenes de mérito, solo ha servido para dejar sin el sustento económico e ingresos a un padre de familia, por otro lado a personal capacitado de gran manera por años por el mismo estado y de gran trayectoria laboral, pericia y experiencia adquirida lo dejan a la deriva expuesto a que al no tener ingresos y sustento económico opte por irse a las filas de la delincuencia organizada al bloquearlo el mismo estado con privarlo de su fuente de trabajo, situación por demás inconstitucional ya que antes de aplicarse los exámenes de control de confianza el evaluado debe firmar que está de acuerdo con los resultados fueren cuales fueren y que no tiene derecho a apelarlos, es decir esta vencido antes de un juicio justo y si acaso se le ocurriera ampararse y la justicia de la unión lo amparara y protegiera, solo tendrá derecho a ser incorporado a una área muy distinta a la que desarrollaba y en otras instalaciones con al ánimo de que de todos modos renuncie, esa es la reforma en un lenguaje coloquial que de nada ha servido y si esto fuera poco, desde la entrada en vigor de dichos exámenes, las instituciones de seguridad pública no han logrado complementar su estado de fuerza es decir su personal por turnos completo, ya que constantemente se causan bajas por los mismos exámenes y oscilan en un 50 y 60% de su plantilla real situación que vulnera de gran manera la seguridad de los ciudadanos y de las instituciones, URGE UNA VERDADERA REFORMA QUE EQUILIBRE ESTOS GRANDES MALES.

Por cuanto hace a la reformas del nuevo sistema de justicia penal, al día de hoy las prisiones poblanas se han despresurizado en un 40%, y desde junio del año pasado no existen registros de ingresos a los ceresos, de entrada es un sistema que ha operado de manera excelente en los países de primer mundo, donde los policías tienen un salario más que digno y decoroso, donde sus policías cuentan con becas extraordinarias para sus hijos, donde los policías no tiene la necesidad de corromperse y tienen una capacitación constante y de primer nivel para ser un primer respondiente, donde los hijos de los policías quieren ser policías y es un gran honor serlo y tienen por ley esa posibilidad, sin truncarles sus derechos a la actividad laboral, donde esa figura de autoridad es respetada y respetan de gran manera a la ciudadanía, es ahí donde tiene éxito este nuevo sistema de justicia penal.

Expuesto lo anterior es donde los legisladores deben considerar al traer un sistema de primer mundo a nuestro país, por supuesto que es bienvenido pero lleva implícito lo ya plasmado.

Tristemente se hacen leyes sin conocer el fondo del asunto, sin ver el daño tan grave a las Instituciones y que decir del personal que en ellas labora. Hacen falta adecuaciones con pleno conocimiento en la materia a legislar y no solo aprobar las reformas y haber que sale, existe gente muy comprometida pero Urgen adecuaciones que ya no lastimen ni sigan lacerando a nuestro país.