En este tema comenzaré haciendo énfasis en el papel tan importante que juegan los padres en el desarrollo de un pequeño, ya que dentro de sus responsabilidades, no sólo se encuentra el proveer de alimento y hogar, sino también de darle las herramientas para formar su auto-concepto y autoestima para convertirse en una persona segura de sí misma y así afrontar los retos que trae consigo la vida diaria.

Para lograr esto, cabe mencionar que ustedes como adultos, son el principal modelo a seguir para sus hijos, por lo cual ellos imitarán sus conductas adaptándolas a su propia personalidad. De ahí nace la importancia de cuidar nuestras acciones, palabras e incluso nuestras propias emociones. Para ello, vale la pena realizar una autoevaluación de nuestras propias conductas, ya que existen ocasiones en las cuales ante nuestros ojos, las acciones de nuestros hijos no son correctas, sin percibir que nosotros tenemos comportamientos muy similares.

Cabe mencionar que estas conductas suelen ser justificadas por nosotros mismos cuando somos quienes la realizamos, pero en cambio, exigimos a nuestros hijos modificar aquellas conductas, mostrando una falta de congruencia respecto a lo que reflejamos.

Por ejemplo: Yo no grito, solamente hablo fuerte, así soy yo.

Es fundamental mantener el control de nuestras emociones, ya que es posible sentirse frustrados cuando nuestro pequeño llora o hace berrinche. Si nosotros no transmitimos seguridad y paz, e incluso nos cuesta trabajo controlarnos a nosotros mismos ¿cómo esperamos que un niño que apenas está aprendiendo a conocer sus emociones sea capaz de controlarlas? Ese factor influye significativamente en la imagen parental hacia un niño, lo cual le transmite seguridad e impacta su confianza y autoestima

Si quieres que tu pequeño controle sus emociones, empieza por controlar las tuyas. Si quieres que tu pequeño sea responsable, sé responsable. Si quieres que sea ordenado, sé ordenado. Los patrones de conducta se aprenden y en su mayoría son repetidos, por lo cual es importante conocernos a nosotros mismos y reflexionar cuales son las conductas que estamos transmitiendo.

No olvides que siempre puedes contar con el apoyo de un profesional si tienes alguna duda.