Septiembre mes de prevención del suicidio
Por: Gabriela Ortega Vázquez
Como cada año, la llegada de septiembre trae consigo una necesidad latente: la prevención del suicidio. Durante este mes, organizaciones, instituciones y comunidades de distintos países unen esfuerzos para hablar de salud mental, reducir el estigma y recordar que la prevención del suicidio es una responsabilidad colectiva.
¿Cómo surge?
El día 10 es la fecha principal, puesto que se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio. Este fue establecido en 2003 por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP), en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS). La primera jornada se realizó en Estocolmo, Suecia, con el objetivo de concientizar sobre este problema de salud pública y promover acciones preventivas en todo el mundo.
Aunque la OMS reconoce oficialmente el 10 de septiembre, diversos países han extendido las actividades a toda la semana o al mes completo. Por ello, este mes se ha consolidado como un periodo de sensibilización, educación y acompañamiento, especialmente bajo campañas como “Septiembre Amarillo”.
Cambiar la narrativa sobre el suicidio
El lema internacional para el periodo 2024-2026 es “Cambiar la narrativa sobre el suicidio”, acompañado por el llamado a “iniciar la conversación”. Lo cual significa dejar atrás el silencio, los prejuicios y las ideas equivocadas que existen alrededor del tema, para ser capaces de construir espacios donde las personas puedan expresar lo que sienten y pedir ayuda sin miedo a ser juzgadas.
Prevenir también implica aprender a escuchar. Si alguien expresa desesperanza, habla de no querer vivir, se aísla o atraviesa una crisis emocional, es importante tomar sus palabras en serio, acercarse con empatía y ayudarle a contactar a un profesional o servicio especializado. No se trata de resolverlo todo, sino de acompañar y conectar con ayuda.
En México, la Línea de la Vida brinda orientación y apoyo emocional las 24 horas en el 800 911 2000. Ante una emergencia inmediata, llama al 911.
Hablar de suicidio con responsabilidad no incita a que ocurra, sino que puede abrir la puerta para que una persona deje de sentirse sola y reciba la ayuda que necesita. Este septiembre, escuchar, acompañar y actuar también es una forma de salvar vidas.
